Está convencido de que los españoles darán ejemplo de "responsabilidad democrática" y renovarán su compromiso con la UE
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió hoy la Constitución Europea porque "una Europa fuerte y unida es lo mejor para una España unida y fuerte", y advirtió de que si algún Estado rechazase ese texto, Europa podría quedar "inerme" y sufrir una "parálisis" en su construcción.
Rodríguez Zapatero hizo estas consideraciones en su intervención ante el pleno del Congreso en el que solicitó la autorización preceptiva para convocar el referéndum de ratificación del texto constitucional para el próximo 20 de febrero.
El presidente del Gobierno expresó su convencimiento de que los españoles "darán un ejemplo de responsabilidad democrática y renovarán su compromiso con el proyecto europeo", y subrayó que, el día del referéndum, "los ojos de toda Europa estarán puestos en España".
Ante esa consulta, Zapatero pidió a los españoles "que digan otra vez 'sí' a Europa porque "una Europa fuerte y unida es lo mejor para una España unida y fuerte, y porque una Europa pacífica y solidaria es imprescindible para un mundo solidario y en paz".
Para Zapatero, apoyar la Constitución europea supone una expresión de confianza en el desarrollo del proyecto europeo.
Por el contrario, advirtió de que si algún Estado miembro rechazara el texto, "podría generar una situación de crisis con el consiguiente riesgo de parálisis del proyecto de construcción europea".
"Eso podría dejar inerme a Europa, sin una adecuada capacidad de respuesta ante los desafíos a los que ahora debe hacer frente", subrayó.
Zapatero dijo que Europa ha sido mucho tiempo el horizonte de las aspiraciones españolas de progreso, libertad, pluralismo y democracia y lamentó que España estuviera ausente del proyecto europeo durante "un largo trecho".
"La España de hoy no tiene nada que ver con la que se autoexcluyó del momento y del proyecto originario y estamos ante una ocasión histórica, única, irrepetible, para fortalecer la implicación y el compromiso ciudadano con el futuro de Europa y de España", añadió.
Zapatero recordó que fue el Gobierno anterior el que planteó la convocatoria de una consulta, mientras que su Ejecutivo ha decidido demostrar la vocación europeísta de España proponiendo que sea la primera nación que exprese su opinión en las urnas.
"Asumimos con ello la gran responsabilidad de marcar el camino que habrán de seguir después otros países", añadió el jefe del Ejecutivo.
Zapatero destacó la mejora que ha supuesto para la calidad de vida de los españoles la adhesión a la UE y, por ello, expresó su convicción de que, el 20 de febrero, la sociedad "tomará la decisión acertada".
Insistió en la necesidad de proporcionar información relevante a los ciudadanos y de generar un debate que les interese para conseguir que su voto se ejerza con pleno conocimiento, madurez y libertad.
A ese debate invitó también a las fuerzas políticas contrarias a la Constitución Europea, a las que expresó su respeto por esa posición.
El presidente del Gobierno justificó la necesidad de una Constitución para Europa para adaptarse a las nuevas realidades y dar "un enorme paso cualitativo en el proceso de integración europea", y entre los contenidos que destacó, aludió al respeto de la diversidad.
En ese contexto, se refirió a la voluntad del Gobierno por representar "la riqueza diversa de España en el seno de las instituciones comunitarias, que se evidencia, por ejemplo, en la iniciativa para que se reconozca un estatuto a las lenguas españolas cooficiales distintas del castellano".
Agencia EFE